15 minutos, con o sin ti

15 minutos, con o sin ti

(Foto: Janellie).

-He puesto la mesa para dos. Te he dicho que te amo. Puede que no lo entiendas, o peor, puede que decidas no entenderlo. Pero no importa. Una persona puede comer tan bien como dos cuando la mesa ha sido puesta. Quizá mejor. La porción sería el doble, aunque el sabor la mitad. Pero para mí sería suficiente. Porque puedes ser el sol de mi amanecer, aún y cuando verte a los ojos me lastime, aún y cuando tengamos que estar lejos por mi bien.
Enviado a las 8:22 pm.

-Jaja. Ya casi llego. Te adoro.
-(Ash. Sígueme el rollo. Ponte trágico).
-Hem… ¡Oh la humanidad! ¡Cómo sufre el tráfico día tras día, cuando en el hogar le espera su mujer, pizza de Perro Negro, y nuevo capítulo de Game of Thrones!
-(Terrible, jaja).
-(Por eso es tragedia).
-(Jajaja. Llega en 15 min. o empiezo el capítulo sin ti).
-No. NO.
-Tragedia. (Te amo).
-Te amo. (Pero en serio, NO).
Enviado a las 8:31 pm.

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Sería divertida una historia epistolar en el s. XXI. Algo como Drácula de Bram Stoker, pero formado por mensajes de texto, correos, sexting. Me vino a la mente porque una chica me pidió que le enviara nuestros mensajes. Cuando cambió de celular los había perdido. No lo había notado, pero tenía razón. Existe un placer en releer conversaciones. Volver a ver imágenes. Y las tonterías que le acompañan en la madrugada.

Usualmente no subo experimentos, pero veamos qué ocurre. Quizá desarrolle este concepto.