Suspiros y teoría conductual a las 7 am

(Foto: Aimee Heart).

(Foto: Aimee Heart).

Me levanté a las 7 am pensando en ti. En pleno domingo, en plenas vacaciones. Aunque noté que la hora coincidía con mi alarma para clases…

Nos imaginé juntos. Pedíamos el elevador y llegaban dos al mismo tiempo. Hacíamos carreritas cada quién en el suyo. 3, 2, 1, ¡soltábamos el botón! A ver quién bajaba primero.

¿Pero dónde estaba fantaseando? Nuevamente en la universidad.

Y que me di cuenta: ¡la chica era compañera de la escuela! Oh Dios, estaba amaestrado. No sabía si la extrañaba a ella o -al lugar-.

Esa mañana, Pavlov dijo aww.