La ventaja de una dominatrix hippie

(Foto: Sara G.G.H.)

(Foto: Sara G.G.H.)

Sara y yo nos conocimos hace unos meses. Como estudiante de cine, ella me ha invitado a ver películas en la Cineteca tan hippies, que incluso un proyeccionista que conocí me preguntó, ¿en serio entraste a ver ésa?

En resumen: es una malvada. Perfecta para la misión de este año.

Voy a salvar al mundo y el primer paso consiste en pagar la renta. Como motivación, Sara en conspiración con mi hermano me puso un castigo. Si para el 1 de enero de 2016 no he pagado mi renta, tendré que ejecutar lo indicado por ella:

-Marco se hará rastas permanentes (de las que para quitarlas se tendrá que rapar).
-Estrenará el look jugando Yu Gi Oh (o como sea que se escriba esa cosa) en la Frikiplaza.
-Va a registrar el momento con fotografías en su blog, Facebook e Instagram.
-Escribirá las entradas con mala ortografía, entiéndase como reggaetonero o metroflogero ( HoZzeeEa AalLGoOoo hAaZy).
-Marco no podrá dar explicación alguna de este comportamiento ni insinuar que es un castigo.
-Duración: Una semana. Y durante cualquier publicación debe de ser con esa ortografía.

Es hora. Ninguna hippie va a derrotarme, por adorable que sea.