Mohawks y el plan para independizarme

La verdad… sí me quedaría. (Foto: Jerry Bei).

La verdad… sí me quedaría. (Foto: Jerry Bei).

El domingo a las 6 pm publiqué en Facebook:

Estoy destruido, pero antes de la medianoche de hoy domingo publicaré mi plan para independizarme. De lo contrario ejecutaré el castigo que Dan me puso: mohawk.

Con un precio sobre mi cabeza y clase a las 7 am, henos aquí. Tengo que conseguir 15 mil pesos al mes para salvar al mundo. Debo de alcanzar Silicon Valley, y eso implica independencia de mis padres. Como un veterano en las artes de ser mexicano excatólico consentido, significa un reto. ¿Cómo lo voy a lograr?

La única forma sostenible es emprendiendo en algo que me apasione.

Trabajar para alguien más no es suficiente porque la constancia es mi mayor problema. He participado en proyectos interesantes como el equipo de transición de Calderón en materia de seguridad. Pero este tipo de iniciativas presenta problemas:

1. No eran mis pasiones, sólo intereses.
2. No pagaban bien (o a veces ni pagaban).

La flojera es fuerte en mí. Cuando algo sólo medio me interesa y medio paga, me retiro antes de alcanzar la independencia y dejo que mi padres sigan pagando mis gastos. Esto se acentúa cuando tengo la escuela encima. No funcionan.

Para conseguir la constancia necesaria recluté a la dominatrix hippie. Tengo una meta de un año, y si no la cumplo el costo es muy alto. Asimismo, voy a dedicarme a algo que me apasione, para que la labor sea un fin en sí mismo. Adoro las buenas historias y resolver los grandes retos del mundo. Afortunadamente sirvo para escribir e innovar, lo cual resulta muy necesario para los riesgos existenciales de la humanidad. Demuestro a continuación.

El problema que más me apasiona es el que más vidas humanas cobra: el envejecimiento humano. Como plantea el Dr. Aubrey de Grey (1):

Around 150,000 people die each day worldwide -that’s nearly two per second- and of those, about thow-thirds die of aging. That’s right: 100,000 people. That’s about thirty World Trade Centers, sixty Katrinas, every single day.

El envejecimiento consiste en la mayor causa de muerte del mundo. Actualmente existe la posibilidad de resolverlo, pero se requiere investigación y recursos. Esto está limitado por un círculo vicioso.

El mayor financiamiento proviene del sector público. Los políticos dedican más recursos a proyectos científicos de bajo riesgo que fácilmente pueden resultar exitosos. Pero acabar con el envejecimiento, aunque podría ofrecer el beneficio de salvar millones de vidas, implica un enorme riesgo. Se requiere muchos experimentos fallidos. Nuevos intentos. Eso es fácil de traducirse en “fracasos” para políticos, y el riesgo de no ser reelegidos. En palabras del profesor de Grey (2):

Biogerontologists are cautious in what they say to the public in order to protect their funding, which is provided by the government, which are cautious in what and whom they fund, in order to protect their votes, which are provided by the public, who are fatalistic about what’s even worth trying to achieve, because they see the biogerontologits saying only cautious things on the TV.

La clave radica en los votantes. Si los educamos sobre cuáles son los problemas importantes van a exigir a sus representantes que actúen sobre ellos. Y la mejor vía para persuadir consiste en apelar a las emociones.

Las historias logran transmitir ideas complejas y que le importen a la gente. Esto no es idealismo hippie. Profesores como Jonathan Gottschall han documentado cómo la ficción ha resuelto enormes problemas, como acabar con la esclavitud en Estados Unidos al estallar la guerra de secesión. Esto es reproducible para acabar con el envejecimiento humano.

No profundizaré en el envejecimiento ni en las emociones en este momento porque mi cabeza tiene precio a media noche. Pero por ahora es suficiente trazar el problema que más me apasiona, y por qué yo podría ayudar en la tarea. Escribiría.

Voy a crear un videojuego, serie de televisión, película, alguna historia que muestre por qué el envejecimiento consiste en un enorme problema. Ahora bien, esto tiene que ser redituable así que he reclutado ayuda.

mayoría de los emprendimientos fallan. Para evitar esto voy a educarme con el Dr. Guillermo Aguirre, profesor del MIT y una autoridad mundial en crear productos exitosos. Sus invenciones han generado millones de dólares y sobre todo resuelto problemas con un método reproducible de innovación. Recientemente respondió mi correo y yo grité como sólo soñarían las legiones de pubertas al ver la última selfie de Justin Bieber.

Marco Díaz Calleja - enofque apodíctico

Pero si algo me ha enseñado mi madre es a ser práctico. Emprender, incluso si fuera educado por un genio en la tarea, no es suficiente. Voy a buscar trabajo con un funcionario público amigo de mi papá. Sé que es hacer un pacto con el diablo, pero no puede ser peor que ofrecer mi sangre a una hippie. Este conocido ha servido como director de comunicaciones de diversas secretarías, es socio de un periódico. Sería una fuente inmediata de ingresos y algo parcialmente relacionado con lo que me apasiona. No ideal, pero la papa es primero.

Finalmente, voy a continuar dividiendo mi meta de un año en tareas más pequeñas y manejables (con dosis de castigos masoquistas que todos queremos). Emprender en salvar al mundo mediante historias, la mentoría de una persona que ha resuelto problemas mayores, una fuente inmediata de ingresos, y la amenaza de mis amigos que quieren relegarme a la Frikiplaza… sé que estos medios me permitirán alcanzar Silicon Valley, o morir en el intento.


1. De Grey, Aubrey D. N. J, and Michael Rae. Ending Aging. New York: St. Martin’s Press, 2007. Print. P. 8.

2. Ídem. P. 316.